era algo así: como que había una foto de mi padre, que había una mirada, y que ésta mirada no se dirigía a mi.

¿en qué momento, padre, te me volviste un hueco?
sería por la costumbre de saberte en la puerta próxima
que tu voz murio antes, y no me di cuenta.
sería por años de neblina,
amontonándose como un frontera de escombros entre tú y yo,
que no he podido besarte,
que no he podido repetir con el corazón de otro tiempo
aquella medida exacta de la verdad al cielo.
o por la ira,
que me plantó un nogal en las venas.
(algunas veces,
arroje la nuez del puño contra tus lecciones
de lámpara desvalida)