lunes, 27 de julio de 2009

soneto en bits

I

imagina que logré terminar un soneto. empezaba con éste primer endecasílabo facilón:

mira, ven, te dedico un robotcito





después todo lo posible para convencerte de una preferencia de la electrónica sobre la literatura:

y promete alejarte de poetas

que intentan conquistarte con sus letras,


en el segundo cuarteto, mi travesía por conseguir los materiales:


entrar en la Steren ahí en el centro
buscar controladores, baterías,
extrañas resistencias y LEDcitos



pero sabrás que no pude terminarlo.



II

al igual que yo, otro ha deseado ser preferiblemente escritor que físico: mientras ernest rutherford disfrutaba de una beca en el laboratorio cavendish su preocupación se dividía en dos direcciones: llegar a un decente modelo del átomo (que logró al descubrir el núcleo) y conquistar a mary newton (cosa que también logró). Sé, gracias a B. Lovett que "...he wished one of his scientific papers were a novel so that he might dedicate it to her"

viernes, 3 de julio de 2009

Revelación del Hueco

era algo así: como que había una foto de mi padre, que había una mirada, y que ésta mirada no se dirigía a mi.






¿en qué momento, padre, te me volviste un hueco?
sería por la costumbre de saberte en la puerta próxima
que tu voz murio antes, y no me di cuenta.

sería por años de neblina,
amontonándose como un frontera de escombros entre tú y yo,
que no he podido besarte,
que no he podido repetir con el corazón de otro tiempo
aquella medida exacta de la verdad al cielo.

o por la ira,
que me plantó un nogal en las venas.
(algunas veces,
arroje la nuez del puño contra tus lecciones
de lámpara desvalida)

martes, 30 de junio de 2009

tarde de café

Nunca creí en tu costumbre de escribirnos un poema en las contadas veces que nos vimos. Ahora supe que la noche de nuestra última cita terminaste éste:


y así sucedió una vez más mientras
tomábamos café
una abeja amenazaba
nuestra rebanada de pastel
y tu hablabas de las teorías de física cuántica
de la fuerza de atracción de los agujeros negros
de la masa comprimida de las enanas blancas
y pronto ya eran dos abejas
y tu decías que la idea de dios
es congénita
-o que no necesitabas de esa hipótesis,
recuerdo-
(entonces abaniqué el pastel
y la abeja voló)
querías saber mi opinión
yo con mi trozo de pastel
y todo aquello me hacía sentir tan cansada.

viernes, 24 de abril de 2009

Gripe

Prometo
alejarme
de las
malas
------influenzas

sábado, 18 de abril de 2009

Lucifero




Sólo me acuerdo de dos cosas.


Mientras te abrazaba me decías que si, que tal vez podríamos vernos a escondidas y que me olvidara de
él. La segunda es que mientras él se acercaba con furia nomás me acorde del Infierno mientras su brazo se dirigía directo a mi cara:

L’imperador del doloroso regno

Da mezo’l petto uscia fuor della giaccia;
E più con un gigante io mi convengo,
Ch’i giganti non fan con le sue braccia:
Pensa oramai quant’esser dee quel tutto,
Ch’a cosi fatta parte si confaccia

(Inf. XX
XIV, v. 28-33)

El emperador del reino de la aflicción sobresalía
A partir de medio pecho por encima del hielo circundante
La altura y la mina del titán hubieran provisto
Una comparación más cercana que el tamaño
De su brazo y de un gigante. Imagina el todo
Que es proporcional a partes como éstas


Ya es después: una vez aceptado que ni las manos metí, me encuentro que Galileo también se fijo en ese canto, nada más que él en una situación harto diferente (y preferible): En el invierno de 1592 dictó dos conferencias a la Academia Florentina. Resulta que habían estado desaparecidas hasta 1855, tiempo en el que se descubre una carta (acá esta) en la que L. Alamanni –Florencia, 7 de Agosto 1594– alude a ellas y señala su objetivo: comparar los comentarios de A. Manetti y de A.Vellutello a propósito de la ubicación, de la forma y de las medidas del Infierno: Es el llamado Due lezioni all’Accademia fiorentina circa La figura, sito e grandezza dell’inferno di Dante (acá esta) Revisaremos sólo lo referente al tamaño de Lucifer, en dónde el punto de apoyo de Galileo es “E più con un gigante io mi convengo, Ch’i giganti non fan con le sue braccia”, Podemos darnos el lujo de escribir:




Durante las Due lezioni Galileo sigue fiel el planteamiento de Manetti, aquí seguiremos igualito, por lo que debemos saber la Estatura-de-Dante por tanto , como bien podemos encontrar “Ma di Dante aviamo, da quelli che scrivono la vita di esso, essere stato di commune statura, la quale è 3 braccia”. Complicándonos las cosas, nos dan el dato en braccia. ¡Uta! ¿a qué corresponden tres “braccia”?

Dos respuestas: En aquella época 1 braccio era igual a 550,637 mm. Por otra parte, Antonelli indica que 45 1/16 braccia equivalían a 26,806 m, es decir 1 braccio = 594,8 mm. (Esta diferencia de valores acaso se deba a que la primera unidad se utilizaba para medir extensiones de tierra [campos] y la segunda, obras arquitectónicas.) Según parece, Dante medía entre 1,65 m y 1,78 m; sólo multipliqué.

Ahora, con respecto a la Estatura-del-Gigante , Galileo se fija en el encuentro del poeta con su primer Gigante: Nimrod. Nos cuenta:

La faccia sua mi parea lunga e grossa
Come la pina di San Piero a Roma;

Ed a sua proporzione eron l'altr'ossa.

Para aquellos que se hayan dado una vuelta por la Piña ya se tendrán una idea. En cuanto a sus dimensiones, Galileo apunta: “Se dunque la faccia d’un gigante è quanto la Pina, sarà 5 braccia e 1/2, chè tanto è essa”. Tomando los datos de B. que con gustó me hizo el favor de meterse con un flexómetro al Museo del Vaticano tenemos una medición de 3.3 m.

Siguiendo, Galileo no duda y se busca a un grande en temas de proporción: Dürer (Duero, pues). Me encuentro que el pintor había publicado en 1528 “Vier Bücher von Menschlicher Proportion”.Es probabilísimo que el matemático italiano haya conocido, de primera mano, este tratado. Pues si, la figura de Nemrod ha de ceñirse a la teoría de los cuerpos “ben proporzionati”.

Galileo, entonces, acota: “porremo il gigante dovere esser alto 8 volte più che la sua testa”. Esto es, 5 ½ · 8 = 44 braccia.

Nos falta ver que pasa con el Brazo-de-Lucifer. Podemos escribir:




por lo que despejando, tenemos



en consecuencia la longitud del brazo es de 645,3 braccia. Ni siquiera el cuerpo de Lucifer prescinde del canon clásico: “... ma perché la lunghezza di un braccio è la terza parte di tutta la altezza, sarà l’altezza di Lucifero braccia 1935 chè tanto fa moltiplicato 645 per 3

En principio la estatura de Lucifer es de 1935 braccia. Sin embargo la analogía del poeta no instaura una igualdad entre sus términos. Atendamos: “Ma perché maggiore è la convenienza fra un uomo ed un gigante che tra’l gigante ed un braccio di Lucifero ... potremo ragionevolmente concludere, Lucifero devere esser alto braccia 2000”. Galileo aproxima la estatura del demonio a 2000 braccia. La cual equivale a 1.100 m o a 1.190 m según cual sea el valor asignado al “braccio”.

Sólo pienso en Galileo mientras su pluma escribía la palabra ragionevolmente: insinuaba un atisbo de sonrisa.

miércoles, 15 de abril de 2009

Noche de Patio

El niño,
el estacionamiento del ISSFAM;
este patio, otro patio (con otra noche)

La risa: solar danza de abejas;
viejas horas, horas arrumbadas.

Desde aquí, la ventana,
Finjo su no existencia.

Lo ‘descubro’.
Digo en voz alta:
----------------Uno
----------------Dos
----------------Tres por/



La danza de abejas escapa
Con un escándalo dulzón:
-------------------------El mediodía
-------------------------embarra de luz
-------------------------la noche del patio.