Nunca creí en tu costumbre de escribirnos un poema en las contadas veces que nos vimos. Ahora supe que la noche de nuestra última cita terminaste éste:
y así sucedió una vez más mientras
tomábamos café
una abeja amenazaba
nuestra rebanada de pastel
y tu hablabas de las teorías de física cuántica
de la fuerza de atracción de los agujeros negros
de la masa comprimida de las enanas blancas
y pronto ya eran dos abejas
y tu decías que la idea de dios
es congénita
-o que no necesitabas de esa hipótesis,
recuerdo-
(entonces abaniqué el pastel
y la abeja voló)
querías saber mi opinión
yo con mi trozo de pastel
y todo aquello me hacía sentir tan cansada.
martes, 30 de junio de 2009
viernes, 24 de abril de 2009
sábado, 18 de abril de 2009
Lucifero

Sólo me acuerdo de dos cosas.
Mientras te abrazaba me decías que si, que tal vez podríamos vernos a escondidas y que me olvidara de él. La segunda es que mientras él se acercaba con furia nomás me acorde del Infierno mientras su brazo se dirigía directo a mi cara:
L’imperador del doloroso regno
Da mezo’l petto uscia fuor della giaccia;
E più con un gigante io mi convengo,
Ch’i giganti non fan con le sue braccia:
Pensa oramai quant’esser dee quel tutto,
Ch’a cosi fatta parte si confaccia
(Inf. XXXIV, v. 28-33)
El emperador del reino de la aflicción sobresalía
A partir de medio pecho por encima del hielo circundante
La altura y la mina del titán hubieran provisto
Una comparación más cercana que el tamaño
De su brazo y de un gigante. Imagina el todo
Que es proporcional a partes como éstas
Ya es después: una vez aceptado que ni las manos metí, me encuentro que Galileo también se fijo en ese canto, nada más que él en una situación harto diferente (y preferible): En el invierno de 1592 dictó dos conferencias a la Academia Florentina. Resulta que habían estado desaparecidas hasta 1855, tiempo en el que se descubre una carta (acá esta) en la que L. Alamanni –Florencia, 7 de Agosto 1594– alude a ellas y señala su objetivo: comparar los comentarios de A. Manetti y de A.Vellutello a propósito de la ubicación, de la forma y de las medidas del Infierno: Es el llamado Due lezioni all’Accademia fiorentina circa La figura, sito e grandezza dell’inferno di Dante (acá esta) Revisaremos sólo lo referente al tamaño de Lucifer, en dónde el punto de apoyo de Galileo es “E più con un gigante io mi convengo, Ch’i giganti non fan con le sue braccia”, Podemos darnos el lujo de escribir:

Durante las Due lezioni Galileo sigue fiel el planteamiento de Manetti, aquí seguiremos igualito, por lo que debemos saber la Estatura-de-Dante por tanto , como bien podemos encontrar “Ma di Dante aviamo, da quelli che scrivono la vita di esso, essere stato di commune statura, la quale è 3 braccia”. Complicándonos las cosas, nos dan el dato en braccia. ¡Uta! ¿a qué corresponden tres “braccia”?
Dos respuestas: En aquella época 1 braccio era igual a 550,637 mm. Por otra parte, Antonelli indica que 45 1/16 braccia equivalían a 26,806 m, es decir 1 braccio = 594,8 mm. (Esta diferencia de valores acaso se deba a que la primera unidad se utilizaba para medir extensiones de tierra [campos] y la segunda, obras arquitectónicas.) Según parece, Dante medía entre 1,65 m y 1,78 m; sólo multipliqué.
Ahora, con respecto a la Estatura-del-Gigante , Galileo se fija en el encuentro del poeta con su primer Gigante: Nimrod. Nos cuenta:
La faccia sua mi parea lunga e grossa
Come la pina di San Piero a Roma;
Ed a sua proporzione eron l'altr'ossa.
Para aquellos que se hayan dado una vuelta por la Piña ya se tendrán una idea. En cuanto a sus dimensiones, Galileo apunta: “Se dunque la faccia d’un gigante è quanto la Pina, sarà 5 braccia e 1/2, chè tanto è essa”. Tomando los datos de B. que con gustó me hizo el favor de meterse con un flexómetro al Museo del Vaticano tenemos una medición de 3.3 m.
Siguiendo, Galileo no duda y se busca a un grande en temas de proporción: Dürer (Duero, pues). Me encuentro que el pintor había publicado en 1528 “Vier Bücher von Menschlicher Proportion”.Es probabilísimo que el matemático italiano haya conocido, de primera mano, este tratado. Pues si, la figura de Nemrod ha de ceñirse a la teoría de los cuerpos “ben proporzionati”.
Galileo, entonces, acota: “porremo il gigante dovere esser alto 8 volte più che la sua testa”. Esto es, 5 ½ · 8 = 44 braccia.
Nos falta ver que pasa con el Brazo-de-Lucifer. Podemos escribir:

por lo que despejando, tenemos

en consecuencia la longitud del brazo es de 645,3 braccia. Ni siquiera el cuerpo de Lucifer prescinde del canon clásico: “... ma perché la lunghezza di un braccio è la terza parte di tutta la altezza, sarà l’altezza di Lucifero braccia 1935 chè tanto fa moltiplicato 645 per 3”
En principio la estatura de Lucifer es de 1935 braccia. Sin embargo la analogía del poeta no instaura una igualdad entre sus términos. Atendamos: “Ma perché maggiore è la convenienza fra un uomo ed un gigante che tra’l gigante ed un braccio di Lucifero ... potremo ragionevolmente concludere, Lucifero devere esser alto braccia 2000”. Galileo aproxima la estatura del demonio a 2000 braccia. La cual equivale a 1.100 m o a 1.190 m según cual sea el valor asignado al “braccio”.
Sólo pienso en Galileo mientras su pluma escribía la palabra ragionevolmente: insinuaba un atisbo de sonrisa.
miércoles, 15 de abril de 2009
Noche de Patio
El niño,
el estacionamiento del ISSFAM;
este patio, otro patio (con otra noche)
La risa: solar danza de abejas;
viejas horas, horas arrumbadas.
Desde aquí, la ventana,
Finjo su no existencia.
Lo ‘descubro’.
Digo en voz alta:
----------------Uno
----------------Dos
----------------Tres por/
La danza de abejas escapa
Con un escándalo dulzón:
-------------------------El mediodía
-------------------------embarra de luz
-------------------------la noche del patio.
el estacionamiento del ISSFAM;
este patio, otro patio (con otra noche)
La risa: solar danza de abejas;
viejas horas, horas arrumbadas.
Desde aquí, la ventana,
Finjo su no existencia.
Lo ‘descubro’.
Digo en voz alta:
----------------Uno
----------------Dos
----------------Tres por/
La danza de abejas escapa
Con un escándalo dulzón:
-------------------------El mediodía
-------------------------embarra de luz
-------------------------la noche del patio.
martes, 10 de marzo de 2009
Poema de España
Gracias J. y su mano que me acompañó
en un nublado día (25 de enero), pude ir al Prado.
En este invierno, las salas se humedecen
con las espaldas, los pechos, los muslos y las piernas
de las pescadoras en el rio revuelto de turismo:
Todos los caminos llevan al Bosco
y el febril Bosco no deja ver
ver los otroa árboles y arbolitos
flamencos,
sobre todo cuando vemos en el jardín de las dulces delicias
a un comedor o tragador de fresas.
en un nublado día (25 de enero), pude ir al Prado.
En este invierno, las salas se humedecen
con las espaldas, los pechos, los muslos y las piernas
de las pescadoras en el rio revuelto de turismo:
Todos los caminos llevan al Bosco
y el febril Bosco no deja ver
ver los otroa árboles y arbolitos
flamencos,
sobre todo cuando vemos en el jardín de las dulces delicias
a un comedor o tragador de fresas.
Garage Sciencie

Hace unas semanas, tiempo en que el Media Lab se convirtió en un Garage (pero Garage enserio, que debía desembocar logicamente en una flojera que invitaba a no recoger resistencias, tornillos, pedazos de madera, basura tecnológica caidos al suelo, y en esas excursiones por plena gruta mental que, claramente, justifica el hecho de que los primeros científicos usaron su garage como principal lugar de trabajo) y mientras la intención que nos movía era poner a trabajar una Impresora 3D o intentar entrarle a la astrobiología empezamos a oir quejas: las mesas de trabajo habían sido invadidas, el piso repleto, cada repiza, llena: de la misma manera en que, cuando uno esta en la cocina y tira un poco de azucar notaremos un enjambre de insectos al poco tiempo, debera secuder que, al tirar basura tecnológica también aparezca e invada un tipo de plaga: La Hormiga Interactibus:
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